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A todos los que os asomáis a este rincón, gracias. A todos los que compartís un pedazo de tiempo vestido de letras, gracias.
A todos aquellos que aún creen firmemente que la palabra es un alimento para el alma ¡¡gracias!!
"Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio"
Federico García Lorca
"Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil."
Ernesto Sábato
"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."
John Lennon
"Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras. Cuida tus palabras porque se transformarán en actos. Cuida tus actos porque se harán costumbre. Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter. Cuida tu carácter porque formará tu destino y tu destino será tu vida..."
Gandhi.
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Caminan conmigo
martes, 16 de julio de 2013
Tu boca...
Al final de cada boca hallo tu boca. Siempre tu boca. Como una secuencia reiterada e irrenunciable. Constante.
Tu boca es única. Es la boca primera. Como si de ella hubiesen nacido las hileras blancas, la humedad de cada hierba y de cada lengua, los frutos carnosos de todos los labios.
Tu boca, siempre tu boca. Inalcanzable y mía. Inextinguible y mía. Cruelmente lejana y mía.
Tu boca…
jueves, 11 de julio de 2013
Sé
Sé que tú sabes, como yo sé, de los naufragios que se quedan a veces varados en mitad de los pies. De lo sencillo que es caerse, cuando los extremos de los hilos vienen a llamar a la puerta de los párpados heridos y comienzan a llorar en la garganta hasta las palabras.
Sé que tu sabes de mi. Que me has visto desnuda detrás de un café con una soga en la mirada y con una lágrima en la piel.
Sé que yo sé de ti. De tus vuelos. De tus llagas. De esa nube donde subes a desenredar palabras. Donde dibujas molinos cobardes y Quijotes valientes que salen al mundo cuando despierta el alba.
Sé de tus miedos… los que cuentas, los que callas.
Pero sobre todo sé… que quiero caminar contigo por las aceras mojadas. Quiero caminar contigo por las noches de lluvia con las farolas apagadas. Quiero asomarme a los tejados y escuchar cómo se besan los violines mientras te muerdo los labios y me miro en tus ojos y desnudo lentamente los relojes para vestir mi cuerpo con la piel de tus manos.
Sé que quiero recorrerte en todos tus pasillos, en todos tus silencios, en todos tus escarnios. Lamer tus cicatrices. Contemplarte mientras duermes y contar los sueños que en tu pelo, se han ido despertando.
Sé que quiero desayunar en tu boca y susurrarte una y mil veces que no… que aún no te quiero tanto. Que quiero quererte más. Que quiero quererte despacio el resto de esta hora o de este día o de esta vida y reencontrarme contigo en esos pequeños instantes donde queda lo importante y donde nace esa caricia en la que siempre, siempre podemos buscarnos para encontrarnos, para sentirnos nuestros y a salvo del mundo, poder refugiarnos.
jueves, 4 de julio de 2013
Si tú estás dentro
A veces me sorprendo a mí misma pensando ensimismada en el otoño de tus ojos y siento como una suave brisa dibuja primaveras en mis labios. Y sonrío. Y da igual que haga frío fuera si tú estás dentro, porque… porque tú haces que el clima sea algo anecdótico y secundario.
Tú haces, que la vida me sepa a esa escena de “Bailando bajo la lluvia” y haces que quiera volver a la última fila del cine y que quiera empaparme piel adentro de todos los sentimientos que alguien alguna vez quiso o supo poner nombre.
Pero da igual como llamemos a la tristeza o al amor o a la ternura, da igual. Lo cierto es que aún sin sus nombres yo seguiría queriendo sentir todo eso al pronunciar el tuyo.
Y seguiría queriendo mordisquear los pliegues de tu ropa hasta desnudar tus ganas de abrir mi cuerpo como una flor y sentir como derramas en mi vientre tu dulzura.
Seguiría queriendo pasear por las líneas de tus manos descalzas hasta que en ellas se dibujaran las huellas dactilares de mis nalgas, de mis muslos, de mi espalda… de mi, hasta que fueses capaz de hacer un mapa de mi piel con los ojos cerrados y la boca abierta a la luz de la mañana.
Seguiría queriendo mirarte y queriendo inventar una nueva manera de acariciar las cicatrices y las arrugas que cubren de piel, la piel de tu alma.
Seguiría queriendo sentir… queriendo sentirte en mí, aunque nadie supiese nunca deletrear o nombrar esta espiral de vida y de belleza que me nace cuando tú estás cerca, cuando tú estás dentro y me abrazas.
jueves, 20 de junio de 2013
Recuerdo...
Recuerdo el frío ingobernable de las vidrieras mientras mi boca insumisa garabateaba gemidos en tu carne.
Recuerdo las sábanas húmedas, la ropa tirada en mitad de la tarde mientras tus caderas erguidas buscaban París entre mis muslos.
Recuerdo que tu lengua, aún tenía ese sabor incombustible a vino de la tierra y que yo toqué el cielo aprisionada entre tus nalgas.
Recuerdo…
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