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A todos los que os asomáis a este rincón, gracias. A todos los que compartís un pedazo de tiempo vestido de letras, gracias.
A todos aquellos que aún creen firmemente que la palabra es un alimento para el alma ¡¡gracias!!
"Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio"
Federico García Lorca
"Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil."
Ernesto Sábato
"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."
John Lennon
"Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras. Cuida tus palabras porque se transformarán en actos. Cuida tus actos porque se harán costumbre. Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter. Cuida tu carácter porque formará tu destino y tu destino será tu vida..."
Gandhi.
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Caminan conmigo
jueves, 17 de mayo de 2012
Atardece
Atardece
y juega el cielo a ser los ojos de la vida,
mientras lloran las magnolias solitarias
escuchando los sonidos de la brisa.
He caminado tantas veces por tu nombre,
tantas veces por tu espalda adormecida
pincelando con tu voz el horizonte
y bebiéndome las horas desteñidas,
esas horas con la noche entre los montes,
arrancando a mi memoria una caricia
intentando comprender por qué no hay soles,
por qué la tierra donde piso está amarilla.
Y miro al cielo en el rincón de esta cornisa
donde aún duelen los sabores de tus días,
y las sombras lloran lunas y aterrizan,
planeando en el silencio de la palabra no dicha.
Y aún no entiendo como pude deshojarme,
permitir que se esfumara mi sonrisa,
como pude desandarme y doblegarme
para ser la marioneta de otra vida.
Aún no entiendo como pude desoírme,
relegarme para luego, estando herida,
levantar enredaderas hasta el techo
y caminar entre paredes descosidas.
Ahora sé que soy la brújula y el norte,
ahora sé que soy la tierra y la semilla
y que no importa si destiño los colores
con el llanto de una hermosa melodía.
Ahora sé que no hay mañanas en las flores,
que no hay cadenas que no puedan ser roídas,
que no hay dolor que sea eterno en los relojes
y no hay amor ¡cuando te olvidas de ti misma!
domingo, 13 de mayo de 2012
La voz dormida
Como la voz dormida
que sueña el temblor de mi garganta
y lentamente se desliza
en el espacio de mi cuello y la mañana,
así, apareces en mis horas
como un paisaje que llega al despuntar el alba,
con tus vocales redondas
y tu aliento callado entre mis sábanas.
Apareces lejano
con un halo de tristeza en la mirada
con el mar entre las manos
y en tu cielo sin luz, una estrella apagada.
Apareces extraño,
con un disfraz de sueños en la espalda,
descosiendo los peldaños
que guardaron nuestras huellas en el alma.
Se nos cayeron los años
por las rendijas temblorosas y oxidadas,
con el otoño estriado
y las hojas desahuciadas en sus ramas.
Se marchitó el calendario,
se olvidó la vida de regar sus páginas
y morirnos, se nos hizo cotidiano
en la líquida tristeza de una lágrima.
Pero en mi vientre, cristalizó la belleza
y un pétalo sangró sobre las llagas
dejándome en la piel la dulce esencia
de un nuevo despertar entre las alas.
Ya no quiero llorarme, ni llorarte,
ya no quiero ser herida que desangra.
Solo quiero ser la hierba cuando nace,
ser rocío que humedece la hojarasca.
Ya no quiero quebrarme, ni quebrarte,
ya no quiero ser la sombra que te abraza.
Solo quiero caminarme entre las calles
mientras se inclina la tarde sobre la piel de mi alma.
Y no sé si he de volver a conjugarte,
no sé si tu voz dormida ya me alcanza.
Solo sé que al despertar puedo escucharme
y quiero descubrir, lo que mi voz reclama.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Así...
Como una sombra esculpida
en la grieta del asfalto,
inerte, ante la vida
que iba mordiendo mis pasos
así…
así quedó mi pupila
paralítica en el párpado,
así quedó la sonrisa
¡petrificada en mi labio!
así quedaron los verbos,
en la noche amordazados,
sin alas para alzar el vuelo,
sin boca para nombrarlos,
sin voz, ni oración, ni templo
¡solo un grito desgarrado!
Así…
al aire quedaron las llagas
de mi pie descalzo y yermo
y una multitud callada,
como una plaga de invierno
me fue devorando el alma,
la carne, la piel ¡y los huesos!
Así…
así me dejó la muerte,
esa ¡que vino a mi encuentro!
una muerte que no mata,
solo te borra por dentro,
asesina la esperanza,
doblega la sangre en el cuerpo
hasta dejarte colgada
de una soga, contra el viento.
Así…
así me encontró la vida,
aquella noche de invierno,
vomitando las heridas
contra un asfalto de hielo.
Un fuego desabrigado
llegó a la piel de mi pecho
y volví a sentir mis manos,
los latidos de mi cuerpo.
Se irguieron todos mis años,
se puso en pie mi esqueleto
y en un encendido ocaso
¡regresé de entre los muertos!
¡esos muertos que no mueren!
¡ni viven en sus adentros!
solo respiran y beben
la miseria, el desaliento…
Así me encontró la vida…
aquella noche de invierno
Qué venga a buscarme ahora
¡esa muerte en el espejo!
¡qué venga! ¡que ahora estoy lista!
¡para mandarla al infierno!
martes, 8 de mayo de 2012
Cuando...
Cuando tu voz se haga viento
sobre el diamantino cielo
y se detenga ese instante
que me cobija en tu pecho
y se apacigüen las hojas
sobre la piel de tu lecho
y lloren ternura las horas
sobre tu labio y mi beso…
Cuando despierte la aurora
sobre el ojal de tu aliento
y una caricia me atrape
en un rincón de tu cuello
y sepa que está en tu boca
la llave de mis anhelos
y sienta como me nombra
la vida, de piel para dentro…
Cuando tus ojos suspiren
en mi callado silencio
y sea tu aire mi aire
y sea tu cuerpo mi cuerpo
y sea tu carne mi hambre
y sea mi hambre el deseo
que encendido te desarme
¡y te haga arder en mi fuego!
Cuando llegue ese momento…
se alzarán las mariposas
sobre mi cabello al viento
y sabrás que el alba llora
¡queriendo detener el tiempo!
El aullido de las lobas
se escuchará en barlovento
mientras la luna se arropa
¡con la piel de nuestros cuerpos!
Cuando llegue…
cuando llegue ese momento
querrás morir en mis labios,
tramo a tramo, beso a beso.
Te extinguirás en mis manos
sobre un tejado de fuego
y estremecido y colmado
¡renacerás en mi pecho!
Cuando llegue…
cuando llegue ese momento,
se besarán nuestras almas
se enredará nuestro tiempo
y sabremos qué no importa
que nos aceche el invierno
nuestra primavera aflora
aquí ¡de piel para dentro!
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