A todos los que os asomáis a este rincón, gracias. A todos los que compartís un pedazo de tiempo vestido de letras, gracias.
A todos aquellos que aún creen firmemente que la palabra es un alimento para el alma ¡¡gracias!!

"Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio"
Federico García Lorca
"Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil."
Ernesto Sábato
"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."
John Lennon
"Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras. Cuida tus palabras porque se transformarán en actos. Cuida tus actos porque se harán costumbre. Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter. Cuida tu carácter porque formará tu destino y tu destino será tu vida..."
Gandhi.

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Caminan conmigo

lunes, 30 de enero de 2012

Sáciame




Sáciame.

Arranca de mi piel este deseo

que reclama caricias de tu boca, de tu labio,

de tus manos ¡de tu cuerpo!

¡te reclama!

¡mi piel te reclama!

En cada susurro, en cada gemido,

en cada silencio y en cada grito

¡en cada anhelo! ¡en cada suspiro!

¡te reclama!

y es que quiero sentirte latiendo

de piel para dentro…latiendo

dentro de mi cuerpo…muy dentro,

latiendo…

Sáciame.

Que mi lecho pronuncia tu nombre,

te sabe, te piensa, te busca en la noche,

ávido y sediento de beber las mieles,

de apresar tu carne ¡y poseer tu cuerpo!

¡Sáciame!

Tengo hambre de ti,

hambre del sudor que jadea en tu cuerpo,

del aliento que surca y humedece mi cuello,

de la piel de tus manos desnudando mi pecho

¡tengo hambre de ti! ¡hambre de tu sexo!

y quisiera morderte,

recorrerte despacio,

cubrirte de mí en todos tus pedazos,

hasta verte morir…

morir de placer y hacerte renacer

de nuevo entre mis labios.

¡Sáciame!

Qué eres tú, solo tú, el carcelero,

de esta vil tormenta que ruge en mi cuerpo,

avasalla mi alma y condena mi entraña

a ser una esclava… ¡tirano deseo!

¡Sáciame de ti! ¡Sáciame!

domingo, 29 de enero de 2012

Vacía de mi




He llegado hasta aquí,

con las manos vacías de mi.



Con primaveras marchitas

musitando entre la orilla

donde un naufragio de iras

mató nuestro último abril.



He llegado adormecida,

cansada y herida,

con las manos vacías…

¡vacías de mi!



Me perdí en el mutismo,

en la sórdida mentira,

en la espera sempiterna

de volver a verte en ti…

Me perdí en tres mil excusas,

por viajar a la deriva

entre vagones sin vida,

fantasmas ¡es lo que vi!



Exiliada de mi misma,

caminé hasta la locura

y ahora vengo a despojarme…

a desnudarme de ti.



Dejaré mi piel herida,

en un cajón de la mesilla

y mi alma hecha jirones,

volveré a reconstruir.



Guardaré los calendarios,

con sus horas y sus años

y buscaré entre las ruinas

para hallar lo que perdí.



He llegado hasta aquí,

con las manos vacías de mi…

y no hay mayor locura

que vivir en la cordura

de no ser… ¡no ser en mí!

sábado, 28 de enero de 2012

Así quiero




Con tu mano en mi mano,

con tu beso en mi labio

y un rubor anidando

en un rincón del sol.

Así quiero pensarte,

así quiero recordarte,

dibujarte en mis ayeres,

cuando existía un “tú y yo”




Con la impronta del deseo

tatuada en nuestra boca,

siendo tu cuerpo velero,

¡siendo mi cuerpo la ola!

Con el fuego de tus ojos

desnudándose en mis horas

mientras nuestro pecho ansioso,

ardía ¡de pasión abrumadora!



Con tu piel tejiendo lunas

sobre mi carne mojada

y una lluvia de ternura

empapando la mirada.

Con tus pasos en mis huellas

y mis huellas en tus alas,

sobrevolando la senda

de caricias sublimadas…



Así quiero recordarte,

así quiero dibujarte,

que el tirano calendario

no se atreva a despintarte.

Así quiero retenerte,

así quiero conservarte,

que esta efímera memoria

¡te contenga y te resguarde!

viernes, 27 de enero de 2012

Ella aprendió




Ella descubrió que el tiempo, su tiempo…

se terminaba.

Y aprendió a mirar su paisaje, con otros ojos,

otra mirada.

Aprendió a vaciar la esfera, de sus relojes,

cada mañana.

Aprendió a sostener en un hilo los corazones

que la lloraban.



Aprendió del lenguaje del viento a ser tormenta

y a ser la calma.

A rozar con sus manos los sueños y las quimeras

bajo la almohada

Aprendió a exprimir con descaro, el minutero

que se agotaba.

Aprendió que de todo se aprende, si abres el alma

¡si abres el alma! 


Ella aprendió a ser caricia,

a ser un ave en las noches claras.

Se hizo amapola en el viento,

brisa en el aire que la abrazaba.



Ella aprendió que un instante

puede ser todo o puede ser nada…

Aprendió a contemplar las estrellas

bajo la lluvia de sus pestañas.



Ella aprendió que la vida,

siempre es efímera y tiene dos caras…

Aprendió a sostener lo importante

y para el resto… soltar el ancla.



Con cada pedazo de aliento peleaba por su vida.

A cada paso luchaba por no perder la sonrisa.

No permitió que sus miedos la dejaran vencida.

Como una rosa de invierno en una primavera herida…

Ella se fue marchitando, se fue quedando dormida, pero ella…

Roció con su esencia toda ¡toda mi vida!

jueves, 26 de enero de 2012

A veces me pregunto...



A veces me pregunto con qué sueñan tus flores,

hacia dónde va la lluvia cuando deja de llover.

Si el viento que te roza, se escapa en la mañana

o se desliza por tu cuello para así rozar tu piel…



A veces me pregunto quién pinta tus colores

y a qué huelen tus manos cuando empieza a atardecer.

Si paras los relojes cuando me estás pensando

o si el tiempo se detiene tan solo en mi pared.



A veces me pregunto por qué siento tu abrazo

cuando el sol en mi ventana comienza a aparecer.

Por qué escucho el sonido de tu voz entre mis labios

y estallan en mi boca mil besos por tejer.





No sé cómo explicarte el temblor que hay en mi mundo,

no sé cómo mostrarte que me haces florecer.

Que entibias los paisajes cuando te estoy mirando

y el mar que hay en mis ojos llega a reverdecer.



No sé cómo decirte que te siento entre mis pasos,

sujetando los rincones de esa luna que nos ve.

Que me sabes a ternura, que me naces en las manos,

que te llevo muy, muy dentro ¡por debajo de mi piel!



A veces me pregunto…

miércoles, 25 de enero de 2012

Si vos hubieseis visto



Padre

Si vos hubieseis visto…

si hubieseis presenciado,

la trémula caricia

del sol sobre el ocaso.

El fuego vivo ¡nítido!

de un cielo ardido y manso,

el horizonte herido

de paz, calma y remanso..



Si vos hubieseis visto

su rostro enamorado,

el fulgor de su mirada

¡el incendio de sus labios!

La exquisita melodía

del latido, desbocado,

mientras nacía la luna

en un rincón de nuestras manos.



No imagináis lo dulce,

lo tierno de su tacto.

El ciclo de la vida

estallando entre mis brazos.

El sempiterno anhelo

de colmar y ser colmado

y la desnudez del alma

respondiendo a este reclamo.



Si vos hubieseis visto,

si hubieseis escuchado

su voz rota y profunda,

con mi nombre entre sus labios…

Si vos hubieseis visto…

¡si pudieseis contemplarlo!

entenderíais entonces

¡por qué lo estoy amando!



Padre

No me pidáis silencio,

no me exijáis respeto,

no ultrajéis vuestra promesa

¡que no se la lleve el viento!

que puedo vivir sin nombre,

sin piel, sin alma ¡sin cuerpo!

más ya no podría existir

¡sin sentir lo que ahora siento!



¡Padre!

¡Dejadme marchar ahora!

Dejad que se alce mi vuelo.

Que sea nido y gaviota

y él mi dulce compañero.

Dejadme marchar ahora,

yo os lo pido ¡yo os lo ruego!

o matadme en esta hora

pues sin él… ¡ya estoy muriendo!

martes, 24 de enero de 2012

Me alimento de ti




Me alimento de ti (de tu ternura)

de esos ojos que me miran con el día,

con esa justa medida, con esa medida justa

de inquietante locura, la tuya y la mía.



Me alimento del verso (del beso)

que fluye de tus venas cada día,

de ti, que meces los latidos a destiempo

y vas retando en duelo a la sonrisa.



Me alimento de los pasos que desandas,

apostado en un rincón de la cornisa,

mientras llueven melodías en el alma

y en tus manos de tierra se desliza la caricia.



Huracán, tormenta o una tibia calma,

todo sucede en un instante si me miras.

Eres mar, marea, extensa playa

donde se atreven a volar alas dormidas.



Me alimento del suspiro (que suspiras)

del aliento que rebosa de tu boca,

de la esencia de tu carne estremecida,

que atardece apasionada entre mis horas.



Me alimento de ti, si tú me nombras,

si sostienes con tus manos la palabra,

me alimento de ti, de tus aromas

que transcienden más allá de cualquier mapa.



Me alimento de ti (y tengo hambre)

es ese hambre que solo tú…¡me sacias!

lunes, 23 de enero de 2012

Clara oscuridad




Te pertenezco. Lo sé.

Como la lluvia es de la tierra y de la nube.

Como los ríos son del agua y de la sed.

Como la luna es de la noche que la cubre

con su mirada clara, con su blanca y dulce tez.



Te pertenece la caricia sublimada,

la piel herida de buscarte en otra piel.

La boca abierta floreando la mañana,

el sol que besa cuando empieza a amanecer.



Es tuyo el verbo que descansa en el costado,

ese que aprende a galopar en un corcel.

El tibio aliento que te nombra alborotado,

que te busca con deseo para hacerte enloquecer.



Y tú eres mío más allá de cualquier mapa.

Eres sendero, huella, paso, surco y pie.

Eres el cielo que se estrella contra el alba,

que se mece en mi locura hasta verme atardecer.



La tiranía de la piel se hace belleza

cuando tus ojos me desnudan sin piedad.

Te sabes dueño de la carne que te besa,

que te busca, que te encuentra

¡en esta clara oscuridad!

domingo, 22 de enero de 2012

Al despertar



Me has dejado:

una rosa en un desván desordenado,

una gota de rocío al despertar,

la escalera donde trepo a tus peldaños,

el primer verso de un poema aún por hallar.



El aroma de tu boca entre los pétalos,

la colina donde subo a pasear,

el mechero donde prenden los inviernos,

donde el cielo se me enreda con el mar.



Me has dejado la ternura entre mis manos,

la caricia desde el índice al pulgar,

una lágrima bailando entre los párpados

y en mi boca, me has dejado,

¡la delicia de tu nombre aún por nombrar!





Se detienen los sonidos del costado,

cuando siento que te empiezas a acercar

y hay un beso esperando entre mis labios,

es un beso que se quiere enamorar.



Se hacen cómplices los verbos conjugados

y un suspiro que te quiere suspirar.

Se detiene en un instante mi universo,

por mirarte… ¡por poderte contemplar!



Las luciérnagas se abren paso en la mirada

tras los ojos de tu piel crepuscular

y en estallido, la belleza hace palabra

¡si pronuncias mi nombre al despertar!



No te enojes si me callo entre las sábanas,

si en silencio trepa el alba hasta tu altar,

si se escapa de mi alma alguna lágrima,

si me visto de distancia y soledad.



Me has dejado el corazón desvencijado,

la hojarasca de un otoño aún por llegar

y en la brisa del recuerdo te has quedado,

aunque a veces aún te sienta…¡aún te sienta palpitar!



No te enojes si me callo en la mañana,

si este llanto borra huellas al pasar.

Es invierno, hace frío en mi ventana…

no te enojes si no estoy ¡al despertar!

jueves, 19 de enero de 2012

Tal vez un poco...



A veces quiero olvidarte

aunque eso signifique olvidarme,

tal vez un mucho,

tal vez un poco,

tal vez lo justo

para seguir andando hacia delante

y cerrar de una vez los ojos

que se abrieron en mi nuca,

para seguir contemplándote,

para seguir encontrándote

cuando la tarde se inclina

y el sol olvida borrarte

y una caricia dormida

aún se desliza en mi carne

soñando entre las marismas

¡que aún puede alcanzar a rozarte!





A veces quiero… borrarte

aunque eso me haga borrarme,

tal vez un mucho,

tal vez un poco,

tal vez lo justo

para empezar de nuevo a inventarme,

labrar la tierra del pecho,

sumergirme entre nenúfares

sembrar ternura en mis dedos

y esperar la primavera

para verla florecer sobre mi cuerpo.



Y es que a veces…

a veces aún me dueles en el aire,

en el cóncavo y convexo del recuerdo,

en la tibia desnudez de mi desvelo

que te nombra, te respira y te hace beso.

Y es que a veces…

a veces aún te siento ¡aún te siento!

bebiendo de mi piel, de su deseo,

saciando de mi carne los anhelos

con el sol en la espalda,

¡con tu cuerpo en mi cuerpo!



Por eso a veces, quisiera borrarte,

tal vez un mucho…

tal vez un poco…

¡tal vez lo justo!

para olvidarme

de que es inmenso ese vacío

que en mí dejaste…

miércoles, 18 de enero de 2012

Cuando te miro y no...




Cuando te miro y no…

cuando te miro,

aún sin ojos,

evacuada de ti misma,

despojada de piel y carne,

despojada de ti… aún así,

yo te percibo.

Porque eres y estás

en todos mis vacíos.

En la memoria ausente

de todos mis olvidos.

En el rescoldo que alumbra el puente

que quedó encendido,

donde se cruzan

las idas y venidas del camino.

La iras,

apolilladas en la frente del destino,

el tuyo, el mío… ¿destino?

No hay más destino

que aquel que labramos

con las manos rotas,

soberanas,

dueñas del dolor y de las horas.

Cansado dolor de mejillas transparentes

de espesas lágrimas redondas,

que lavan las huellas

que alguna vez dejé y dejaste

sobre el bullir plateado de mi frente.

Porque estás, a pesar de la niebla,

donde el costado se mece

a pesar de la líquida tristeza

donde he desterrado tu nombre

para que no muerda el alba cuando amanece.

A pesar de todo y de nada,

eres y estás, sempiterna,

atada al borde de mis entrañas.

Allí siempre eres y serás…

aquella niña que en un suspiro

¡me robó el alma!

martes, 17 de enero de 2012

Eterna memoria







Hoy quiero tirarme al asfalto.

Sentir como queman los pasos,

sentir como el frío se enreda

y se queda pegado entre mis pies descalzos.



Hoy quiero ser lluvia en las manos,

inviernos de soles opacos,

que van transitando en la tierra,

heridos de niebla, de grises y blancos.



Hoy quiero gritar que te amo.

Hoy quiero romperme en tus labios.

Hoy quiero escribir un poema

teñido de esperma, carne y desencanto…



Hoy quiero quebrar los peldaños,

trepar en mitad del espanto,

subir a ese árbol que tiembla

y deshojarme entera cual pequeño trazo.



Rugir sobre un techo estrellado,

escuchar los silencios callados,

hallar el camino a mis venas

y aullar en la noche entre mil garabatos.



Hoy quiero ser polvo en el viento,

rodar como un canto en el río,

dejar que se gaste mi cuerpo

bajo la tormenta ¡bajo este delirio!



No hay loca más cuerda que esa…

que esa que vive conmigo.

Que amarra mi ser con cadenas

y muerde en mi pecho la piel de un gemido.



A veces no quiero escucharla

y desando los sueños dormidos,

extiendo la piel de mis alas

y vuelvo a ser esa ¡que late con brío!



Mas siempre regreso hasta ella,

eterna memoria del frío…

que viste de inmensa tristeza

todos mis recuerdos, todos mis olvidos…

lunes, 16 de enero de 2012

Hacia ti vengo



Hacia ti vengo amor, hacia ti voy.

Con la boca sembrada de lunas

y un manto cubierto de noches oscuras,

que quedaron ciegas de buscar ternura

de no hallar caricias…tan solo amargura.



Hacia ti vengo amor, hacia ti voy,

En mis manos las huellas que regala el tiempo,

en mis ojos las perlas de un mar con su puerto

y en mi piel las estrellas queriendo ser cielo,

queriendo enredarse entre todos tus besos.



Hacia ti vengo amor, hacia ti voy.

He dejado la umbría al otro lado del pecho,

he rociado con risas las bombillas del techo,

he roto las cortinas que cubrían de silencio

las paredes de mi vida oscureciendo mis momentos.



Y hoy vengo hacia ti,

desnuda, sin cadenas,

sin temor a ser gaviota

sobrevolando tormentas,

con el anhelo en la boca

de nombrarte en las mareas

y navegar en tus olas,

ser peldaño en tu escalera.



Hacia ti voy, amor,

con la mirada serena,

con una pincelada roja

en el latir de mi venas,

y un corazón que aún se asombra

cuando presiente que llegas

para cubrir de amapolas

el jardín que por ti espera. 


Hacia ti vengo amor ¡hacia ti voy!

para sembrar en mi cuerpo

los aromas de la tierra

y dejar nacer el verbo

¡y ser en ti! ¡estar completa!

domingo, 15 de enero de 2012

Abecedario




Como una colcha verde de nostalgia

posada sobre el lecho de los ríos,

así se van quedando en mis sandalias

las huellas imborrables del camino.



Y aprendo que es extensa la memoria

y aprendo que es escasa la mochila.

Para llevar a cuestas tanta historia,

debemos aprender a ser llovizna.



A veces necesito vaciarme,

despojarme de la costra y sus heridas,

volver la vista atrás y reencontrarme

con las sombras que quedaron escondidas.



A veces necesito perdonarme,

saber que tuve el alma descosida,

que tuve que aprender a levantarme

sabiendo que mis sueños se morían.



Y a veces necesito perdonarte,

saber que tú también eras herida,

que andaste como un ciego y tropezaste

una y otra vez, con las manos dolidas.



Y quiero vaciarme en esta tarde,

dejar que mi memoria sea llovizna,

limpiar esta tristeza que me invade

y encontrar la calma en una simple sonrisa.



Y quiero que se quede lo importante,

las huellas imborrables de mi vida,

el resto que se empape ¡que se empape!

y quede anclado al otro lado de mis días.



Y es que a veces se me hace necesario,

saber que aún quedan alas en mi vida,

saber que un nuevo sol me está esperando

para iluminar el cielo con nuevas caricias.



Y es que a veces se me hace necesario

reinventarme en el espejo que me mira,

saber que puedo ser abecedario

y reescribirme por completo cada día…

sábado, 14 de enero de 2012

Cayéronse mis labios



Cayéronse mis labios,

rindiendo pleitesía,

al borde de tus labios

( tu boca, roja y mía)



En los jazmines blancos,

de dulces mediodías,

nuestros soles estallaron,

( y tu pupila en la mía)



Temblaron las pestañas

en un rugir de párpados,

absortas las miradas

(y tu mirada en la mía)



Tu aliento enardecido

se refugió en mi lengua,

tu aliento contra el mío

¡libando en las estrellas!



Cayéronse mis labios

sobre tu piel erguida,

cobijo de pasiones

¡manantial de vida!



Se desplomó la noche,

henchida de caricias

y fuimos los acordes

de hermosas melodías.



Se desnudó la carne,

se despojó de heridas

y fuiste en ese instante

¡como una dulce agonía!

¡Tan mío como mi carne!

¡Tan mío como mi vida!

Como este corazón que arde

¡sobre tu piel encendida!



Fuimos uno al caer la tarde

sobre la almohada dormida.

Fuiste mío en ese instante

(yo seré tuya…toda mi vida)

viernes, 13 de enero de 2012

Silenciosamente





Silenciosamente, con tu voz de viento,

con tu risa clara, con tu abrazo lleno,

reclamando noches, recitando cuerpos,

sosteniendo en tus manos violines de dedos…



Silenciosamente te fuiste colando,

en todas mis horas, en todo momento,

en todo paisaje pintado de cielo,

en cada pedazo de tierra y de techo,

en cada cornisa, pared o agujero,

te fuiste colando de piel para dentro,

de piel para dentro impregnando mi aire,

respirando en mi aliento…



Silenciosamente, como en un susurro,

te fuiste enredando entre todos mis muros

Fuiste tatuando tu boca en mis labios,

anudando besos, trepando en mis manos,

volcando ternura en la piel de mis años,

inventando soles para un nuevo ocaso.



Silenciosamente te anclaste a mis días,

fuiste mar y ola, velero y vigía.

Fuiste caracola meciendo sonrisas,

sobre un lecho blanco de nubes henchidas,

sábanas de carne, pasión encendida,

bajo un manto claro de hermosas caricias.



Silenciosamente mojaste mi alma,

sembraste ternura que hoy te reclama.

Silenciosamente… te has quedado dentro,

latiendo conmigo… latiendo en mi pecho,

este pecho herido que grita tu nombre

en cada latido y pronuncia tu verbo,

ese verbo tuyo que sostiene un mundo

¡tú mundo y el mío!

jueves, 12 de enero de 2012

No temas, no te asustes




Si alguna tarde encuentras

mis ojos en penumbra,

perdidos tras la línea

de un horizonte azul,

no temas, no te asustes

no pienses que es tristeza,

es solo la costumbre

de soñar mirando al sur.



Si acaso tu me hallases

vestida de ternura,

temblando entre tus manos

desnuda a contraluz,

no temas, no te inquietes

no quiero que te asustes,

es solo la locura

de sentir tu plenitud.

Si alguna vez me encuentras

con fuego en la mirada,

buscándote con ansía,

con ávida inquietud,

¡no temas, no te asustes!

soy hembra apasionada

que late en los derrumbes

de un corazón sin luz.



Si acaso te marchases,

calla… no digas nada,

que prefiero tu silencio

a una daga de virtud,

más no temas, no te asustes,

si hallas frío en mis pestañas

y una lágrima de hielo

cubriese mi mirada azul.



Si alguna tarde encuentras

perdida entre tus recuerdos

una caja de caricias

en el fondo del baúl,

no temas, no te asustes,

son solos los momentos,

los instantes que vivimos,

marchitando en su ataúd.

miércoles, 11 de enero de 2012

Ratas




A veces me imagino como envuelta de soles,

sin tierra entre las uñas, sin huesos que se rompen

de tantos “vas y vienes” para llenar apenas

estómagos hambrientos de sólidas cuestiones.



Me acuerdo de las ratas, superviviente innoble,

que vive, mata y muere por escasas razones.

Los siglos la acompañan,

se erigen sobre el tiempo, la enfermedad y la raza

¿Será nuestro futuro? ¿Seremos roedores

que caminan en dos patas?

Hemos llegado lejos en apenas unas décadas,

pero seguimos siendo animales con corbata.

Vivimos como bestias, suavemente perfumadas,

justificando el medio, con el fin de ser personas

con su traje de canallas.



A veces me pregunto ¿qué sentido tiene esto?

Trabajar de sol a sol, hasta que sangren los dedos.

Ser hormiguita que guarda para construir su imperio

y luego terminar muriendo aplastada por las fauces

y las iras de la ley y sus gobiernos.



Me levanto cada día buscando un sol que no veo.

Lo busco entre los charquitos,

cristales de llanto amargo derramados por el suelo .

Lo busco entre las heridas, cosidas de desconsuelo.

Lo busco sin encontrarlo y me pregunto

¿hasta dónde? ¿hasta cuándo?

¿para qué seguir buscando aquello que nunca encuentro?

aquello que tanto anhelo, aquello qué sigiloso,

va asesinando mi tiempo y despoja la mirada

de todo rastro de sueños… 


Y vuelve a rotar la tierra

sobre su eje pequeño,

con sus pequeñas estrellas

mirándonos desde el cielo.

Y vuelve a nacer el día

con esta pena en el pecho,

con esta herida que sangra y desangra

¡ la carne, la piel y los huesos!

Ya van llegando las ratas,

distinguidos roedores,

con sedas en sus corbatas,

sin piedad en sus corazones.

Van llegando hasta la puerta

¡gran imperio de gorrones!

se alimentan de miseria…

la miseria de los pobres.

Hormiguitas aplastadas

en zapatos sin colores.

En su pupila… la nada,

y en su alma mil jirones.



Aprende ¡aprende a ser rata!

que no te importe ¡que no te importe!

vive y muere ¡muere o mata!

por tan escasas razones.

Aprende ¡aprende a ser rata!

a ser canalla ¡que no te importe!

Que con la vida no basta

para ir pagando tantos errores…

Aprende… se iba diciendo

la hormiga en los callejones,

pensando ¿cómo vivir así?

¡sin sangre en los corazones!

martes, 10 de enero de 2012

Haces falta





"Amor, todos los días. Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta. "

Jaime Sabines 





Me haces falta en ese charco de nostalgia

que llora entre los brazos del silencio

cuando empieza a despuntar el alba

en una esquina apagada del cielo.



Haces falta entre mis dedos,

pétalos caídos, marchitando madrugadas

que dormitan sobre el pecho

a la sombra azul, de tu ausente mirada.



Me haces falta en los relojes,

en los campos donde siembro lunas blancas,

en las quimeras encendidas de soles

que de a poco van, alimentando el alma.



Haces falta... me haces falta en todos mis ayeres,

en el lienzo virgen de todos mis mañanas...

Me haces falta en el silencio de tu boca ausente

y en el inquieto bullir de todas mis palabras.



Haces falta en el rincón de mi horizonte

que apaga los candiles que me hieren.

En el eco cotidiano de la noche

que traspasa el calendario tristemente.



Amor, mayúsculo e incoherente,

delirante ladrón de estrellas vagas.

Amor que entre mis manos te estremeces,

coqueteando con el viento entre mis aguas.



Me haces falta… ¡haces falta amor!

para poder sentir ¡que un latido alza sus alas!

Haces falta…¡me haces falta amor!

para poder sentir ¡como la tierra bajo mis pies, se embriaga!

lunes, 9 de enero de 2012

Acércate




Suave. Sí.

Así.

Acércate suave. Ven

Así.

Acércate lento que llevo en mis labios pedazos de cielo que dibujan nubes preñadas de besos que llevan tu nombre y vagan despacio de piel para dentro ardiendo en deseo…

Lento. Sí.

Así.

Acércate lento. Sí.

Aquí.

Acércate suave ceñido a mi pecho donde el sol se inclina a jugar con el viento y salpica de brillos mis ojos hambrientos que buscan tus ojos para ser en ellos hoguera encendida en la sed de tu cuerpo…

Así.

Suave. Sí

Acércate lento.

Sí.

Aquí.

Y mira la tinta que corre en mis venas rozándome el alma tatuando en mi sangre caricias eternas que extienden sus alas detrás de la arena para ser gaviota meciendo su vuelo sobre tus mareas…

Sí.

Acércate suave. Así.

Acércate lento y deja que el tiempo se pare un instante sobre los tejados que abrazan la noche mientras te contemplo, mientras me contemplas y siembras de dedos mi carne morena y siembro de bocas tu espalda serena y somos la playa buscando la arena y somos la lluvia en mitad de la acera y somos bombillas buscando luciérnagas que alumbran la noche desnuda y abierta…




Si… Acércate lento, sí… acércate suave, así…pero no permitas que el tiempo sea ciego y nos deje atrapados en mitad del invierno y el frío nos cubra con su manto de hielo y marchite este sueño que está floreciendo…no dejes que muera la vida en mis dedos y que esta belleza, este delirio nuestro… se pierda… se pierda y se convierta en polvo masticando el suelo…


Sí…acércate mucho… acércate lento, así…

que quiero sentirte de piel para dentro ¡Sí!

domingo, 8 de enero de 2012

Nido de estrellas




Déjame decirte, déjame contarte, que la noche llega y me invita a nombrarte. Me trae los aromas de tus manos tibias, sembrando mi aire de dulces caricias.

Déjame contarte, déjame decirte que encuentro ternura entre todos los grises, en las ramas blancas que de otoño visten y susurran canciones entre sus violines.

Déjame contarte que duermo en las flores, entre las praderas de tu piel de hombre. Me acuno en las sombras de tu boca tierna y en tu voz nocturna levanto quimeras.

Déjame decirte que llueven miradas y una selva de labios se llena de escarcha mientras las estrellas arropan semblantes y tejen sin hilos las ganas de amarte.

Déjame contarte, déjame decirte que mi silencio es cómplice de tus horas grises. Él sabe escuchar todo lo que callas y sabe escribir lo que no me dices. Él sabe escuchar el sonido de tu alma y puede escribir tus lágrimas tristes.

Déjame decirte que eres importante en todas las nubes que abrazan la tarde. Que eres necesario en cada paisaje que mi vida pinta solo con nombrarte.

Déjame contarte que te estoy amando en cada pedazo de vida que late. Déjame decirte que estás a mi lado y tengo en el alma ¡un nido de estrellas que quiero entregarte!

viernes, 6 de enero de 2012

Noche extraña






En esta noche extraña,

donde el silencio es algo más que silencio

y la nada es algo más que la nada,

hay un aire espeso

libando las paredes de la entraña,

hay dagas de cristal junto a mi cuello

bosquejando la muerte en un lecho de pestañas.



Dagas de cristal lanzadas al viento,

como lágrimas heridas de nostalgia.

Perlas de sal desandando el tiempo,

en la líquida tristeza hecha palabra.



En esta noche extraña…

siento que te marchas,

me abandonas, te vas…

Te vas alejando con el alba.

Desnudas en mí la soledad,

con el destierro de un verbo que se apaga.

Me abandona la luz de tu verdad,

esa luz tiritando entre crisálidas,

que revestía mi mundo de cristal,

en los íntimos rincones de una mirada.



Siento que en esta hora,

en esta hora callada,

donde ayer resguardaba el aroma

de todas mis mañanas,

te marchas, te encojes, te ahogas,

te vistes de humo, de espesa niebla blanca

y te marchas, te marchas de mí (Amor)

dejando tu huella en mi piel desgarrada.



Ha sido una muerte largamente anunciada,

una muerte lenta, agónica ¡despiadada!

una muerte de bocas y de palabras,

de retos insolentes desafiando

la carne al llegar la madrugada.

Una muerte de horizontes caídos,

sueños heridos sobre la tierra mojada

dejando a su paso los hilos,

que tejieron el tiempo en mil pedazos de nadas.



Ahora soy un puzle, un puzle vacío,

atardeciendo en las esquinas olvidadas.

Ahora soy invierno, un invierno frío

y me abrazo en silencio a la soledad del alma.

martes, 3 de enero de 2012

Te extraño




A veces recuerdo aquel tiempo

cuando yo era niña y corría ¡Corría!

Soñaba ser yegua en el viento

galopando libre a lomos del día.



Podía alcanzar las estrellas, no existían peros,

podía ¡podía!

y en mis manos, sujetaba el cielo,

hasta hacerlo beso sobre mis mejillas.

Podía abrazarme a las nubes

y extender mis alas para alzar el vuelo.

Podía vestirme de risas

y esconderme a oscuras sin sentir el miedo.

Podía construir castillos

y ser cualquier cosa en mi rincón de sueños.

Podía pintar arco iris

e inventar colores en paisajes nuevos.



Ahora, las noches son largas

y un caudal de espinas aprieta mi cuello.

La vida… me pesa la vida,

y en mi pecho herido no caben los sueños.

A veces lloran las estrellas

y un nido de nubes se abraza al recuerdo.

A veces, una inmensa tristeza

se agolpa en mis ojos queriendo ser ciegos.



Ahora, los días son jaulas,

cárceles de tiempo ¡cárceles de tiempo!

Y el viento que meció mis aguas

ahora es puro invierno de pálido hielo.

Mis manos quedaron vacías

llenas de silencios ¡malditos silencios!

Y siento que un mar de nostalgia

desborda mi pecho ¡no me cabe dentro!



Te extraño.

Extraño a esa niña que huyó de mi espejo…

Ahora, soy solo una sombra…

un triste reflejo ¡un triste reflejo!

lunes, 2 de enero de 2012

Ábreme la puerta




Ábreme la puerta.

Déjame abrazarte.

Deja que la lluvia de mis ojos

limpie la tristeza de la tarde.

Deja que sea faro entre la niebla,

deja que te acune entre mis mares

Déjame que encienda alguna estrella

para colorear las sombras que te invaden.





Ábreme la puerta.

Déjame nombrarte.

Deja que mi boca sea la herida

donde sangre el dolor que ha de curarte.

Deja que sea noche estremecida

caminando silencios errantes.

Deja que mis pasos sean guarida,

donde tu cuerpo callado descanse.



Ábreme la puerta.

Solo quiero amarte…

Ya… no tengas miedo…no.

Voy a navegarte.

Cubriré tus labios de pétalos blancos,

sembraré de mieles tu dulce semblante,

le robaré a la luna su nido de albatros

y en medio del cielo empezaré a besarte.

Sonrojaré a la brisa con tierno descaro,

despojaré tu cuerpo de todo ropaje,

tu beso y mi beso buscarán ocasos

y en medio del viento se fundirá la tarde.

Serás en mis manos pasión encendida,

temblará la tierra sobre nuestra carne,

seremos dos náufragos en un mar de vida

que aprenden a amarse ¡que aprenden a amarse!



Ábreme la puerta… dame tu sonrisa,

ya no tengas miedo… no,

ven… que quiero entregarte

el resto de mi vida.

domingo, 1 de enero de 2012

Hoy es tiempo






Sobre la tierra cansada se esparcen mil gotas de finísimo rocío, gotas de hielo, gotas de sueños que el viento de invierno arropa en la alborada de este nuevo día, de este nuevo año, de este nuevo tiempo que comienza…
Hoy es tiempo de limpiarnos de llantos y lágrimas. Tiempo de mirar de piel para dentro y abrazarnos a lo que somos, a lo que anhelamos ser y encontrar el camino para llegar.
Hoy es tiempo de olvidar agravios, de sanar heridas, de volver a soñar. Hoy es tiempo de volar sobre nuestros temores y saber que aún con ellos podemos avanzar.
Tiempo de ser, sin excusas. De sentir, sin excusas. De entregar, sin excusas.
Tiempo de aprender a perdonar. De recordar lo hermoso y borrar con la palma de la mano todo aquello que nos pueda lastimar.
Tiempo de no perder el tiempo. Porque cada instante es único, irrepetible y sin apenas darnos cuenta… se nos va.
El hoy, es el tiempo que tenemos… procura que sea un hermoso lugar donde habitar.

¡¡Feliz Año 2012 para tod@s!!!
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